jueves, 7 de junio de 2012


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¿Cuándo se jodió Panamá?
EUDORO JAÉN ESQUIVEL
 
¿Cuándo se jodió Panamá?
2012-05-15 — 12:00:00 AM — T enemos 36 meses de sufrir una ola de escándalos, una cadena de sobresaltos que aparenta no tener fin, cada día más peligrosa para nuestra estabilidad emocional y social. La Clase Política y los gobernantes no dan tregua. No es justo, merecemos disfrutar de mayor paz y tranquilidad. ¿Hasta cuándo? Estoy hastiado. ¡Basta ya!

El panorama es deplorable ante la actitud complaciente de la mayoría de la población. Situaciones que en mi vida de institutor hubiesen provocado grandes demostraciones de protestas, hoy pasan desapercibidas. ¿Cuándo se perdió esa rebeldía? ¿Esa reacción de la juventud hacia la clase política en el pasado, presionando por una mejor sociedad? ¿Por qué los viejos nos hemos vuelto tan apáticos? Más emoción y manifestaciones observamos en un juego de pelota. Ese conformismo exagerado es peligroso. Aumenta la preocupación aun más por el estado comatoso que muestran los clubes cívicos, gremios y organizaciones empresariales frente a este clima social de olor a corrupción y desprecio de la clase gobernante hacia los ciudadanos.

Como si todo esto fuera poco, aumenta la dependencia en la ‘chinguía’, la droga y el ‘juegavivo’ y crecen las estadísticas de muertes violentas y casos de violencia familiar. Realmente estamos a un nivel sumamente crítico de degradación social. Vale preguntarse: ¿cuándo se jodió Panamá? Ese ‘cuándo’ es importante, pues nos puede indicar cuándo empezamos a fallar, por qué, y darnos pistas en cómo cambiar el rumbo fatídico actual.

No existe consenso entre familiares y amigos en determinar cuándo se jodió Panamá; coincidimos en que estamos jodidos.

Para los extremistas, nacimos jodidos como República. Contrario a otros pueblos americanos, nuestra gesta de separación estuvo ausente de sangre y dolor. Fue pacífica, producto de intereses mercantilistas, más que deseos patrióticos, aupados por el imperialismo gringo de Teddy Roosevelt. Una visión fatalista de nuestra existencia republicana que no comparto.

Otros piensan que la causa del mal fueron los años de la dictadura, concedo cierto mérito a esta tesis, pero no como la causa, más bien como contribución al proceso, pues este ya estaba en marcha. Sí acepto que uno de los mayores daños de la dictadura ha sido el de convertirnos en un país de cínicos donde nadie cree en nadie, ni en nada, pero debo reconocerle a Torrijos su contribución al desarrollo de un mayor sentido de orgullo nacionalista y el estímulo a la formación de una mayor clase media profesional, que casi no existía previa su toma del poder, en la época de los grandes gamonales políticos.

Muchos opinan que Panamá se jodió con este gobierno. No comparto esa tesis, aunque acepto que con este gobierno el mal ha alcanzado su cenit histórico.

Mantengo mi propia visión del ‘cuándo’; pienso que sucedió en el periodo de la Patria Boba, durante la Segunda Guerra Mundial y el periodo de post-guerra que se intensifica en los años 1960, cuya situación nos lleva a la dictadura. Fue el periodo cuando los partidos políticos aceleran su degradación, pierden disciplina partidaria, abandonan sus doctrinas (salvo el Partido del Pueblo) y pierden visión de país, Es cuando surgen los grandes gamonales políticos, empieza el populismo y la corrupción de las masas (‘paquetazos’, botellas, compra de votos, etc.), periodo de recia competencia por el poder político entre la oligarquía criolla gobernante, en búsqueda de mayores beneficios para sus intereses particulares. Periodo de la ‘danza de millones’ y el ‘quita y pon’ de presidentes. Periodo en que, como resultado lógico de ser la única institución con orden y disciplina, aumenta el poder de decisión política de la Policía, luego Guardia Nacional, que llega a su máxima expresión con la elección a presidente del general Remón. Para mí, en ese periodo se jodió Panamá. Situación que no hemos podido superar y, con el nivel de conformismo y desidia que hoy mostramos, no estamos nada cercanos a superarla, por lo contrario, se ha tornando peor.

La Historia tiene el mal hábito de repetirse. Preocupa el paralelismo entre el periodo actual y el de los años 1960, cuando nos jodimos. Existen situaciones similares a ambos periodos, tales como el actual fortalecimiento institucional de las fuerzas armadas, el desprestigio de los partidos políticos y la clase gobernante, resurgimiento de los gamonales políticos y serias acusaciones de corrupción y mal uso de fondos públicos. ¿Qué sucedería si continua el rumbo hacia autocracia y continuismo? ¿Qué debemos hacer para frenar esa confrontación, violenta, para muchos, que se perfila? ¿Cuándo despertaremos de nuestro estado de amnesia social?

BANQUERO Y EXDIPLOMÁTICO. 

martes, 5 de junio de 2012


QUEDÁNDONOS ATRÁS’
‘Falling Behind’, Francis Fukuyama
EUDORO JAÉN ESQUIVEL
 
‘Falling Behind’, Francis Fukuyama
2012-06-05 — 12:00:00 AM — La disparidad en desarrollo económico entre los EE.UU. y nuestro Pueblo de América, la llamada brecha de desarrollo, continua siendo objeto de amplia discusión. Para empezar, vale notar que en el Siglo XVIII, Norteamérica y Suramérica tenían ingresos per cápita similares, hoy, el ingreso per cápita de la Región, aunque mejorando, sigue siendo apenas el 20% del de EE.UU., un alto porcentaje de nuestra población sobrevive en pobreza y mostramos unas de las peores distribuciones de riqueza a nivel global. Es lógico preguntarnos: ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos quedamos atrás?

Más dramático es el hecho histórico de que cuando llegaron los primeros anglosajones a nuestra América y fundan su primera colonia en 1607, Jamestown, en el actual Estado de Virginia, ya existían nuestras grandes ciudades coloniales , México, La Habana, Cartagena, Lima, Santo Domingo y Panamá, habitadas por tres generaciones de iberoamericanos y operaban nuestras universidades históricas, siendo la Universidad de Santo Domingo, la más antigua, fundada con más de tres siglos de anticipación que la Universidad de Harvard. Más razón aún para preguntarnos, ¿qué nos pasó?; ¿dónde nos equivocamos? Todavía no nos ponemos de acuerdo en las explicaciones.

Muchos culpan a nuestra brecha de desarrollo a razones culturales. Recuerdo con claridad mis conversaciones sobre el tema en Puerto España, Trinidad, en los años 1960 con don Germán Arciniegas, embajador Concurrente de Colombia en ese país en ese entonces, quien resaltaba el tardío arribo de los anglosajones comparado con los de la Península Ibérica y el hecho de que los anglosajones ‘no trajeron caballos’, aludiendo a que llegaron sin fines de penetración y conquista y que ‘trajeron sus familias’, lo que indicaba fines de colonización muy distintos al de nuestros ‘conquistadores’.

También la tesis de Lawrence E. Harrison, publicada en los años 70, donde trata de explicar que nuestra disparidad en desarrollo económico es resultado de un ‘Estado Mental’, o sea que todo está en nuestra herencia histórica y visión de nuestro destino. En su libro, ‘El subdesarrollo es un estado mental’, Harrison mantiene que los latinoamericanos hemos heredado una carga histórica muy pesada que impide nuestro desarrollo, que se manifiesta en nuestra tendencia hacia el caudillismo y soluciones mágicas, desden al trabajo manual de las clases dominantes y fatalismo de nuestra religión.

Otros culpan de nuestra situación a las ‘consecuencias de la dominación del Coloso del Norte’. Algo así como aducir que ‘somos pobres, porque ellos son ricos’ o mala suerte nuestro destino, parafraseando la famosa expresión del dictador mexicano Porfirio Díaz de principios del siglo pasado que dice así: ‘pobre pueblo de América, tan lejos de Dios y tan cerca de los Norteamericanos’. Tesis sustentada en el ensayo ‘Las venas abiertas de América Latina’ del escritor uruguayo Eduardo Galeano, de continua vigencia, particularmente en los grupos izquierdizantes, donde culpa nuestra situación al ‘constante saqueo’ de nuestras riquezas por los gringos. De plano admito que rechazo echarle la culpa a los gringos.

Recientemente se ha comenzado a culpar a la causa de la brecha a nuestras diferencias geográficas y tecnológicas.

Por el otro lado, Francis Fukuyama, el pensador y analista político norteamericano, famoso por su primer libro, ‘El fin de la historia y el último hombre’, donde sostiene que la Humanidad sigue una ruta inexorable hacia el capitalismo liberal, ha compilado una serie de nueve ensayos sobre el tema de la brecha de desarrollo bajo el título ‘Falling Behind’ (‘Quedándonos atrás’) que colectivamente disputan la tesis de que las causas de esta disparidad son ‘las vastas diferencias culturales y las consecuencias de la dominación de los Estados Unidos’, como también motivos geográficos y tecnológicos. El libro presenta nueve argumentos, más el de Fukuyama, donde sus autores exploran diferentes aspectos bajo la perspectivas de ambas regiones del porqué los EE.UU. y la América Latina difieren en sus respectivos desarrollos económicos.

El libro queda corto de cerrar la discusión. Salvo que insinúa que la solución al dilema apunta a gobiernos estables y efectivos, mejoras en políticas de desarrollo económico, mejores resultados producto de la educación, fortalecimiento de la democracia participativa y protección a los derechos de propiedad. Nada que los latinoamericanos no conozcamos ad naseaum, pero raramente lo practicamos.

El debate continuará toda vez que la América Latina continué quedándose atrás de los EE.UU.. Personalmente, me inclino hacia la tesis de Harrison y sobre todo a nuestra tendencia histórica conformista proclive a engendrar ‘caudillos’ populistas. 

martes, 29 de mayo de 2012


Quo Vadis, Panamá, bis
EUDORO JAÉN ESQUIVEL
 
Quo Vadis, Panamá, bis
2012-05-29 — 12:00:00 AM — Si algún crédito en transparencia podemos darle a nuestros gobernantes es por su proceder en no esconder sus fuertes intenciones de perpetuarse en el poder. Si alguna vez hubo dudas, las borran las últimas declaraciones del presidente en Puerto Armuelles. Es claro, los nuevos gamonales le cogieron gusto a los beneficios personales del uso de poder y acceso al erario público. Es difícil perder las canonjías que hoy impunemente disfrutan y vencer el miedo a las muy probables situaciones legales desagradables que tendrían que enfrentar ante un gobierno opositor. Lo que no llego a entender es cómo piensan lograrlo, ante el evidente deterioro de imagen y pérdida de fe pública que muestran las encuestas. No existe lógica a su permanencia en el poder en unas elecciones limpias. Esa situación me causa incertidumbre y me pone a pensar hacia dónde vamos, de allí el título, ‘Quo Vadis, Panamá’.

Para empezar, no existe una ruta constitucional que permita la reelección inmediata del presidente. Habría que modificar la Constitución para permitir la reelección inmediata. No encuentro antecedente histórico ni disposición generalizada para seguir esa ruta. Recordemos, existe su juramento público y notariado de no buscar su reelección y sigo confiado en que cumplirá con su palabra. Me imagino que cuando nuestro presidente habla de lo democrático que es el continuismo e invoca a Dios para evitar el diabólico mal que representa la alternabilidad en el poder, estará refiriéndose a la permanencia en el poder de su partido y la continuación de su estilo populista de gobierno y no en sí mismo. Así que lo más probable es que impondrá un candidato ‘amigable’. Alguien que obedezca al ‘poder detrás del trono’, que no será difícil adivinar quién podrá ser.

También me pregunto ¿cómo piensan reelegirse nuestros gobernantes ante la pobre aceptación pública de que gozan todos los estamentos del Estado? ¿Cómo lograr ganar una elección general sin trampas, cuando es obvio que no gozan del favor de la mayoría de los electores? Por supuesto que hay maneras no limpias de hacerlo. Una, es la compra de votos a la mejor manera de la época de la Patria Boba; o sea, una elección nacional estilo el Bebedero, caracterizada por el uso masivo de los fondos y recursos del Estado.

Otra es el autogolpe. Opción que no se puede desestimar, dado el notable reforzamiento de nuestras Fuerzas Armadas, retorno al militarismo, su beligerancia política y gran poder de decisión, demostrado por el ya olvidado último motín. El autogolpe es una eventualidad para la cual debemos mantenernos con alerta roja. Los autogolpes surgen cuando existen muchos deseos de permanecer en el poder a toda costa y no se cuenta con el respaldo popular para ganar en una contienda electoral limpia de vicios y fraudes, como es nuestro caso.

Todo lo anterior nos coloca en una encrucijada histórica muy peligrosa. Es lógica la pregunta ‘¿hacia dónde vamos?’.

Si son peligrosas la intenciones de nuestro gobierno de permanecer en el poder a toda costa, más peligrosa es la apatía general de importantes grupos de opinión ante los problemas políticos y sociales (corrupción, nepotismo, criminalidad, deterioro moral), que contribuye a dejar libre el camino forzado hacia el populismo y continuismo.

Además, gran parte de la sociedad sufre de lo que Fernando Henrique Cardoso ha definido como ‘anestesia social’, una situación paradójica en que ante la lluvia de casos de corrupción en los tres poderes del Estado, muchas personas contrarias a indignarse pasan a aceptar esos hechos como algo ‘normal’, como que es parte de ‘la política’, asumiendo una actitud indiferente y conformista.

Otros, psicólogos, han dado en llamar nuestra situación como ‘desamparo inducido’, ‘cuando individuos, expuestos a situaciones altamente estresantes y aparentemente insolubles, ven perjudicadas e inclusive paralizadas sus capacidades intelectuales y emocionales, cayendo en el letargo psicológico y en la frustración’.

Ya sea ‘anestesia social’ o ‘desamparo inducido’ lo cierto es que mostramos apatía, indiferencia y conformismo ante la crítica realidad nacional.

Hace unos años escribí un artículo bajo el título ‘Somos un pueblo de borregos’. En esa ocasión me refería a la paciencia estoica, casi masoquista, de nuestro pueblo en soportar incomodidad, groserías y mal trato de los ‘Diablos Rojos’. Criticaba la ausencia de sentido comunitario en organizarnos para ejercer nuestro poder de usuarios y exigir respeto por nuestros derechos ciudadanos. Es triste admitir que seguimos igual; no hemos cambiado.

BANQUERO Y EXDIPLOMÁTICO. 

sábado, 26 de mayo de 2012




                           IS THE ECONOMY STUPID


 Since James Carville famously wrote "The Economy, Stupid" in Bill Clinton's campaign headquarters, the mass public has become increasingly familiar with what is one of the more important "facts" discovered by political scientists: US presidential elections are undoubtedly affected by the state of the economy.
The question of which part of the economy matters most, however, still remains unsolved. Nate Silver has two very interesting recent posts on this topic. In one, he makes the claim that the key figure is 150,000 jobs per month: if the US economy performs better than that between now and the elections, Obama has a good chance of being elected.In the second, he subjects a whole host (43 to be precise) of different economic variables to the test of predicting 16 different US presidential election results, and then compares which of these variables performs best; again his payroll job growth variable does quite well. Also recently, The Monkey Cage's Larry Bartels, also writing in the New York Times, highlights changes in real disposable income (which comes in tenth on Silver's list), a long time favourite variable of political scientists studying US politics.
Both posts are worth reading, as they continue to provide irrefutable evidence of a link between economic conditions and election results in the US. Moreover, the question of which economic conditions matter most is of both academic and pragmatic interest. Whether it is actually possible to study this in an empirically satisfying matter when limiting oneself to US presidential elections, however, remains an open question. As Silver notes:
"When you're testing 43 different economic indicators over a sample of just 16 elections, the best-performing ones are likely to have been a little lucky. In fact, the relative rank of the economic indicators has historically been very inconsistent: those that perform best over one set of elections do not do much better over the long-term."
In my book on economic voting in post-communist countries in the 1990s, I took a slightly different tack. Rather than try to parse out the effect of different economic variables on election results, I used the best data I had available to try to get a general estimate of how parties would perform when the economic environment was "good" as opposed to "bad". Now I was doing something quite different - trying to use regional variation in economic conditions to predict regional variation in election results one election at a time - but at the end of the day I wonder how much more we can really claim with 16 elections to draw on in the US beyond the (very valuable) observation that better economic conditions help the incumbent, while worse economic conditions hurt the incumbent.
As Silver aptly notes, a variable that does well through 13 elections can suddenly perform poorly in the 14th, and then where are we? Most obviously, I think this probably follows from the fact that an awful lot of Silver's 43 variables co-vary with one another. If his results showed three variables with huge effects and then 40 with no effect, I would think we were on to something quite important. Instead, however, we see a gradual decline across all the variables, suggesting to me at least that after four more presidential elections we might still see the same gradual decline, but with a reordering of the rankings.
Indeed, the most interesting thing from Silver's horse race type of analysis is probably the variables that have norelationship with vote outcomes. And while these may also be the result of random noise, there is one that is worth mentioning, which is unemployment.
I have always been struck by the lack of unemployment measures in most of these US economic voting models, and Silver suggests why this is the case: in his data at least, unemployment has no effect on election results in US presidential elections (as a side note, while I used a variety of variables in my models in post-communist countries, unemployment is an - if not the most - important driver of the results). Silver does, however, find a very strong effect for change in unemployment between January-September of the election year, which actually overlaps very nicely with Bartels' basic claim in his piece that voters are myopic, heavily weighting recent economic developments at the expense of economic developments from earlier in one's term.
So once again, we may be in a situation where economic variables co-vary with one another (we would expect growth in real disposable income to go up as unemployment comes down), but we can make some interesting observations about the time-frame within which the economy matters.
Joshua A. Tucker is a Professor of Politics at New York University, a National Security Fellow at the Truman National Security Project, and a co-author of the award winning politics and policy blog The Monkey Cage, where an earlier version of this article was posted. 
Follow him on Twitter: @j_a_tucker
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                                  EL DOBLE ESTÁNDAR DE LA OCDE

El  Dr. Eduardo Morgan jr, distinguido jurista, ex-Ministro de Estado y ex-Embajador de Panamá ante los Estados Unidos, es uno de los mas fervientes defensores de nuestros derechos soberanos, distinguiendose  especialmente,  en  temas relacionados con nuestro régimen fiscal. Es un critico constante de  las  campañas de los llamados países desarrollados contra de los pequeños países, que nos incluye,que buscan imponer normas y practicas intervencionistas en nuestros marcos legales, ademas de sus practicas discriminatorias  bajo el manto de acusaciones como en nuestro de ser “paraisos fiscales” y la  elaboración de las llamadas “Listas Negras”.

El Dr. Morgan ha sido particularmente critico de las acciones del  grupo de naciones conocido como Organizacion para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y bajo la hegemonía de los Estados Unidos en determinar  las decisiones del grupo, siendo ese país su mayor sostén económico. 

La Organizacion para al Cooperación y el Desarrollo Economico, compuesta por 34 estados, es una organizacion de cooperación internacional cuyo objetivo es coordinar sus políticas sociales y económicas, no tiene le mismo carácter que las organizaciones  como las Naciones Unidas ya que eso solo un grupo de países y no tiene categoría global. Es un club de los países ricos que representan el 70 % del comercio mundial y el 80 % del PIB Mundial. Sin duda un grupo de presión formidable. 

El Foro sobre la Transferencia e Intercambio de Información para propósitos de Impuestos “creado para el establecer parametros para la aplicacion de los principios de transparencia e intercambio de informacion y verficarr su cumplimiento por todos los paises sea o no miembros de la OCDE”   En esencia, es una herramienta de la OCDE para evitar competencia a sus miembros de los centros financieros que {a OCDE califica como “Offshore”. 

El Foro utiliza el sistema de Grupo de Revisión de Pares (“Peer review“) para examinar el marco legal y administrativo en cada juridiccion y la implementacion de  estándares desarrollados por la OCDE. El Dr. Morgan se refiere en su escrito precisamente al analisis  realizado a los Estados Unidos que soporta la aseveracion de que ese pais ejerce un doble estandar en el tema de transparencia e intercambvio deinformacion fiscal .Exigue cumplimiento a terceros paises que no cumple.

En su interesante  trabajo  titulado “EL DOBLE ESTANDAR DE LA OCDE EN EL FORO GLOBAL SOBRE TRANSPARENCIA E INTERCAMBIO DE INFORMACION,  el Dr. Morgan  con base a su extenso conocimiento de las normas y leyes fiscales de los Estados Unidos realiza un sesudo y profundo analisis del trabajo del  Grupo de Revision aplicable a los Estados Unidos, demuestra inumerables fallas de cumplimiento,  lo que respalda la conclusión que ese pais no practica lo que predica. El analisis, explica el Dr. Morgan, “documenta como los Estados Unidos predica la “ transparencia y el intercambio de informacion para propositos fiscales “ al tiempo que ofrece a los extranjeros y a los intemediarios blindaje completo de informacion a sus paises de origen”. 

 Al  final, el Dr. Morgan concuerda con el juicio de estudiosos y especialistas  que catalogan a los Estados Unidos como el mayor paraiso fiscall del mundo. Esta aseveracion se fundamente en el hecho de que en los Estados Unidos  no se grava con impuestos las inversiones de  los extranjeros, no se brinda informacion a terceros paises (salvo Canada) y los intermediarios finacieros extranjero que obtiene la calificaico de “Intermediario Calificado” con la autoridades fiscales estadounidense se les garantiza que no tiene que relevar el nombre de sus clientes que invierten su dinero en los Estados Unidos. El Dr Morgan tambien hace mencion a la   extensa presencia y promoción por  los Estados Unidos de las llamadas sociedades conocidas por las siglas LLC (“Limited Liabilities Corporation”).  Son sociedades que se venden particularmente  a extranjeros que no tiene operaciones en los Estados Unidos por ende no son sujetos a impouestos en ese pais y no se les aplica el concepto de “Conozca su Cliente”.

Sin duda la valiosa contribucion del Dr, Morgan amerita un estudio mas profundo que el limtado espacio de redaccion me lo permite. Con venia del autor, me permito enviar le enlace electronico donde se podra tene r a su completomacceso




Cuentas del Gran Capitán

Aunque puede que no sea más que una leyenda, se cuenta que el rey Fernando el Católico pidió a don Gonzalo cuentas de en qué había gastado el dinero de su reino. Esto habría sido visto por éste como un insulto. De la respuesta hay varias versiones, la más común diría:
Por picos, palas y azadones, cien millones de ducados; por limosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles, ciento cincuenta mil ducados; por guantes perfumados para que los soldados no oliesen el hedor de la batalla, doscientos millones de ducados; por reponer las campanas averiadas a causa del continuo repicar a victoria, ciento setenta mil ducados; y, finalmente, por la paciencia de tener que descender a estas pequeñeces del rey a quien he regalado un reino, cien millones de ducados.
Cierta la anécdota o no, la expresión las cuentas del Gran Capitán han quedado como frase hecha para una relación poco pormenorizada, en la que los elementos que la integran parecen exagerados, o para una explicación pedida por algo a la que no se tiene derecho.

sábado, 19 de mayo de 2012

Carta a Rajoy, no necesita comentarios. El que escribe, español de renombre, tiene 95 años y mucho co.......s


Querido señor Presidente: es usted un hijo de puta. Usted y sus ministros.


José Luis Sampedro
Premio Nacional de las Letras
Economista, abogado y escritor

Se lo digo así, de entrada, porque sé que nunca va a leerme, como nunca lee usted libros, ni nada más que periódicos deportivos como usted mismo ha confirmado, jactándose, como buen español de ser un ignorante. No se engañe, por eso lo han votado tanta gente. Perdonen los demás el exabrupto, pero es que está demostrado que somos lo que nuestros padres nos han educado, y si usted y sus ministros son como son, es porque sus madres muy bien no lo han hecho. A pesar de los colegios de pago, de pertenecer a la oligarquía de épocas dictatoriales, etc. 

Verá usted, señor presidente. Lo que más me molesta no es que usted sea un bastardo malnacido, sino un ignorante, y sobre todo un mentiroso. Se presentó a unas elecciones diciendo que no haría cosas que ahora hace. Dijo hace tiempo que la posibilidad de una amnistía fiscal le parecía injusta y absurda, y no ha tardado ni tres meses en recurrir a esta medida de forma injusta y absurda, como señala el diputado de IU Alberto Garzón al que usted y sus secuaces ningunean como a cualquier otro que no sea seguidor suyo. Ésa es la democracia que ustedes entienden, ignorar a los representantes de la ciudadanía que no les es afín. Usted dijo que la Sanidad y la Educación no se tocaban, y la han tocado pero bien. A la banca nada, y eso que los grandes expertos en economía señalan que, o le metemos mano a sus amigos de las finanzas, o nos vamos a pique

Le voy a explicar unas cuantas cosas dado que usted es un ignorante que lee prensa deportiva en lugar de libros de historia, economía o política. Durante los años 20 hubo gente que tuvo la genial idea de crecer mucho, por encima de sus posibilidades como ahora tienen ustedes tan de moda decirnos. Tanto que incluso a Churchill, para salir de la situación de postguerra, se le ocurrió revalorizar la libra, lo que trajo bajada de sueldos y aumento de las horas de trabajo. No sólo no se creció por encima de lo esperado sino que destruyó la posibilidad de crear un modelo sostenible de crecimiento basado en el consumo, lo que permite terciarizar una economía y hacerla verdaderamente competitiva. Eso es ser un país desarrollado y no ganar mundiales de fútbol. Cuando llegó la crisis del 29 y la posterior recesión mundial en los 30, en un país tan poco sospechoso de socialista, comunista o lo que ustedes quieran, como EEUU, decidieron adoptar una cosa llamada New Deal, que consistió, entre otras cosas, en subir los sueldos y bajar las horas de trabajo. Como consecuencia, había más puestos de trabajo para cubrir esas horas de menos, y los que salían de su trabajo lo invertían en consumo, lo que reactivó la economía y permitió al país dar un definitivo empujón hacia arriba para salir victorioso de una Guerra Mundial que libró en tres continentes. 

Por si usted no lo sabe, las medidas que está ejecutando han conseguido lo contrario. Hablo en pasado porque tal vez no lo sepa, pero no hay nada nuevo en los famosos "recortes". Argentina, Chile, Polonia, Rusia y así hasta un largo etc de países engrosan una horrible lista de fracasos de las políticas neoliberales de Milton Friedman y el Consenso de Washington que desde los 70 llevan intentando hacernos creer que sumergir a un país en el shock económico es una salida a la crisis. Jamás las medidas de la Escuela de Chicago han funcionado. Jamás un país ha salido de la crisis de esa forma. Jamás una sociedad se ha beneficiado de ello. Por el contrario, ha generadosuicidios, deterioro del Estado del Bienestar (que ustedes insisten en decir que se ha terminado mientras vemos cómo crece y se desarrolla en otros países de nuestro entorno) y ha destruido el futuro de numerosas generaciones. 

Usted miente, señor Presidente, y es sumamente peligroso. Porque el anterior era un inútil, pero usted es un pirómano en mitad de un incendio. El otro creía vivir en el País de las Maravillas y usted nos está sumiendo en el País de los Horrores. Toda política fiscal que no se base en la generación de riqueza, toda medida relativa al empresariado que no atienda prioritariamente a las empresas que cotizan más del 60% de sus ganancias en forma de sueldos e impuestos en España (y no Repsol, que solamente invierte un 20% y ahora la defienden como española; hay empresas extranjeras que reparten más beneficios al conjunto del país), todo lo que no sea alumbrar un futuro basado en la investigación y no en el trabajo precario, es destruir el futuro del país. A usted y sus secuaces se les llena la boca diciendo que hay que fomentar el emprendedorismo, y en lugar de ello desarrollan un plan basándose en los ideales especulativos de los dirigentes de la CEOE cuyo historial de empresas arruinadas por la especulación de la que ellos salen indemnes mientras el Estado se hace cargo de los parados que dejan es absolutamente bochornosa. Eliminan de todo plan de emprendedores la posibilidad del emprendedor social y generan únicamente una nueva casta de tiburones amparados en una reforma laboral neofeudal. 

Ustedes se olvidan que los países desarrollados como EEUU, Alemania, Francia, etc., invierten entre el 2'6 y el 3'4% del PIB en I+D+I. España no sólo necesita un esfuerzo superior (en torno al 6%) para ponerse a su altura sino que ustedes nos bajan la inversión del 1'3% al 0'9%. Para entendernos, usted que sólo lee sobre deportes, es la diferencia entre inventar un coche, y fabricarlo. Quien lo inventa tiene los beneficios de todos y cada uno de los coches que se venden. Quien lo fabrica sólo de las unidades que salen de su fabrica. ¿Dónde se inventan los coches? En Alemania, por citar un caso. ¿Dónde se fabrican? En España, Polonia o Rumania. Es evidente de quiénes estamos más cerca, pues. Al darle el hachazo que usted le ha dado a la investigación nos condena a ser un país de camareros, portaequipajes, y por supuesto de trabajadores poco o nada cualificados que trabajemos para empresas extranjeras a sueldos miserables mientras tenemos la moneda de los países con mejor calidad de vida. Si seguimos en el euro es para vivir como ellos, no para que ustedes nos hagan vivir como en Botsuana con precios de París. 

Usted nos está suicidando económicamente. Tal vez no sepa quién es Paul Kruggman, pero es Premio Nobel de Economía. Para él es evidente que usted nos miente o no quiere darse cuenta de que no estamos ni siquiera en recesión, sino en fase de depresión, y sus medidas nos hunden cada vez más. Ha aceptado ser el banco de pruebas del FMI, cuyas medidas ya arruinaron a varios países, pregunte si no por Grecia o Italia donde están fracasando estrepitosamente. Usted no le dice a la gente que estamos metidos en una III Guerra Mundial cuyas armas no son de fuego, sino que tienen a forma de experimentos socio-económicos, donde los tanques son agencias de calificación de la deuda, donde los países utilizan a los ciudadanos para intereses ajenos a estos, y donde, al final, la gente está muriendo y sufriendo, como en cualquier guerra. Usted nos dice que es bueno meter a cuarenta alumnos por clase, que es bueno que haya menos profesores, menos médicos, menos atención sanitaria, y a veces pienso que simplemente usted es gilipollas, que no puede ser que actúe con maldad. Y créame, lo sigo pensando. Los malos seguramente son otros, usted no tiene la inteligencia suficiente para darse cuenta de todo eso. Sí la tiene, en cambio, para saber que todo esto puede traer revueltas sociales, agitación en la calle. Por eso va a aprobar una medida por la cual será terrorismo  y condena criminal resistirse a la voluntad del Gobierno expresada en sus brazos de coerción, es decir, al policía. Como yo le estoy diciendo esto, seguramente me acusará de terrorismo por incitar a la gente a decirle a usted las verdades a la cara. 

Señor Presidente, usted no quiere decirlo porque la Führer Merkel le amenaza desde el IV Reich que se ha instalado. No es una exageración, oiga, que lo dice hasta el Financial Times que como todo el mundo sabe es muy de izquierdas sin duda. Estamos metidos en mitad de una III Guerra Mundial, vuelvo a repetírselo, y no es una idea únicamente mía, sino de gente de esa que ha estudiado, tiene doctorados, ha dado clase en varias universidades, ha viajado por el mundo, ha leído mucho, mucho, habla varios idiomas, ha vivido diferentes procesos de crisis y recuperación, y a algunos también les gustan los deportes. Pero también ven que ustedes nos metieron una primera fase de Movimientos Financieros que ahogaron nuestra economía y ahora nos meten en una fase de Posiciones para hundirnos en el shock, en el miedo, en la angustia. 

Solo le deseo que si algún día la sociedad se rebela, salimos a la calle, tomamos los poderes públicos, proclamamos una Asamblea Constituyente, convocamos un referéndum sobre la forma de Estado, disolvemos los partidos actuales y los obligamos a refundarse en partidos que atiendan a las ideologías políticas y no a las económicas, establecemos un sistema de elecciones realmente democráticas, nos salimos de la moneda alemana (llamada también euro) y establecemos pactos bilaterales con los países importantes, invertimos en educación e investigación. Si todo eso pasa y empieza con una mecha que la sociedad enciende. Si pasa y asaltamos su palacete en la Moncloa, ojalá usted esté ya camino del exilio en Berlín.

O lo va a pasar mal. Muy mal.

José Luis Sampedro