miércoles, 26 de diciembre de 2012


NOSTALGIA NAVIDEÑA - DAVID
Ante el eterno  estado de agitación y estrés, a que estamos sometidos los habitantes de este pobre Panamá surrealista ¿qué temas podrán ser  más agradables  en esta época de Pascuas de Natividad que aquellos que nos remontan a reminiscencias de nuestra  adolescencia? En mi caso, al David de esa época, tan distinto al de hoy.

Para que se formen una idea, en el David de mi niñez y adolescencia, dormíamos con las ventanas abiertas; muchos no retiraban las llaves del encendido de sus autos. El Parque Cervantes estaba enrejados en todo su perímetro. Existía una solo cine. El Imperial. A las nueve de la noche, los policías  de pito y tolete. que ahora no gustan, sonaban sus pitos y los menores a  correr a casa porque ¡ay! de aquel que lo atraparan, el problema no era tanto con el policía, era con la autoridad en casa. Existían los “charcos” de “Risacua” y “Paso-Caballos” y se podía ir con seguridad a Puerto Pedregal.

Era la apacible Noble Ciudad de David de los años de la Segunda Guerra Mundial y post-guerra.  Adelanto que en esa época  existía  en David un fuerte militar de los gringos, como era en varios lugares del  territorio nacional. En efecto en el área e instalaciones  que  hoy ocupa el Aeropuerto Internacional de David operaba un aeropuerto militar de la Fuerza Aérea del  Ejercito norteamericano (solo después de la II Guerra Mundial nace la actual Fuerza Aérea como arma separada del Ejercito) Recuerdo. estando en Calle Cuarta, la arteria principal de la ciudad, en la famosa,única heladería del pueblo, La Casita Blanca, con mis vecinos y amigos, los hijos del dueño, los Osorio, ver llegar convoy de soldados norteamericanos en ruta hacia el fuerte, tirando dinero, monedas y nosotros, por supuesto, corriendo detrás de los gringos recogiendo las monedas que podíamos.

Recuerdo con fuerte nostalgia la época de Navidad de mi adolescencia cuando aun el Niño Dios no había sido sumplantado por Santa Claus. La temporada de estas fiestas coincidía con la llegada de las primeras brisas de Viento del Norte, que precedían el fin de la Época Lluviosa y el inicio de la Época Seca (lo que mal llamamos “Verano”) y el pronto inicio de las vacaciones escolares. Así que aparte de la anticipacion de la llegada del Niño Dios, estaba el pronto arribo de nuestras vacaciones y el Día de Reyes, como veremos.

Mantengo una imagen de un David en Navidades, bucólico, fresco, seguro, de hermosos atardeceres, frecuentes celajes, juegos infantiles y nadar en el Risacua. Navidad era la época cuando aparecían las vendedoras de dulces caseros tradicionales. Se ubicaban a lo largo de Calle Cuarta con bateas de madera llenas de “dulceros”, dulces chiricanos que bien recuerdo y saboreo en mi mente: “Huevitos de Faldiquera”, “Gigibred”, “Bizcochos” y “Rosquitas” glazeados, “Cocadas con azucar”, “Cocadas con raspadura” y la galleta de coco con miel de caña conocida como “Trompada”, lo interesante era que esos “dulceros” era engalanando con banderitas de papel de seda multicolores y diversos diseños, creando un hermoso panorama multicolor agitado por el Viento del Norte. Era una tradición que venia del Chiriqui Colonial, posiblemente de Alanje y de origen andaluz.

En la Navidad de de mi niñez no existía Santa Claus aunque creo recordar que si se adornaban Arbolitos de Navidad. El adorno tradicional era el Nacimiento. La familias y las Iglesias se esmeraban en construir los mejores “nacimientos . Uno excepcional era el de la Iglesia de la Sagrada Familia donde se celebraba la Novena del Niño Jesús que era amenizada con cánticos navideños de un Coro Infantil que tradicionalmente organizaba doña Bilo de Contreras.

Los niños anticipamos Noche Buena en espera de los regalos que nos traía el Niño Dios, en respuesta a pedidos raramente cumplidos. Nuestras festividades de Pascuas de Natividad continuaban hasta el Día de Reyes. En ese día, durante mi escuela primaria, era tradicional para los niños de edad escolar recibir dos obsequios de don Guillermo Tribaldos, connotado empresario e industrial, fundador de la Vinícola Licorera, creador del Ron Carta Vieja. Recibíamos de don Guillermo, dos boletos, uno, para un helado de la Casita Blanca y dos, un boleto de matinee en el Imperial, noble gesto que recuerdo con cariño.

Para cerrar y deseándole a mis apreciados amigos y lectores los mejores deseos en estas Pascuas de Natividad, comparto un sentido mensaje Navideño que encontré en mis lecturas:

Honrare la Navidad en mi corazón y procurare conservarla durante todo el año” Charles Dickens. 1812-1870

martes, 18 de diciembre de 2012


Cuando se jodió Panamá, bis
EUDORO JAÉN ESQUIVEL
 
Cuando se jodió Panamá, bis

2012-12-18 — 12:00:00 AM — El incidente de los jamones me convence que no me equivoqué cuando en mayo de este año escribí un articulo bajo el título ‘Cuando se jodió Panamá’. Ya antes por sugerencia de leales lectores había decidido repetirlo, con ciertas libertades por razones de espacio, ahora hay más razones para hacerlo. Decía: ‘Tenemos 36 meses de sufrir una ola de escándalos, una cadena de sobresaltos que aparenta no tener fin, cada día más peligrosa para nuestra estabilidad emocional y social. La Clase Política y los gobernantes no dan tregua. No es justo, merecemos disfrutar de mayor paz y tranquilidad. ¿Hasta cuándo? Estoy hastiado. ¡Basta ya!’ Siete meses después, nada ha cambiado, está peor.

‘Otros piensan que la causa del mal fueron los años de la dictadura, concedo cierto mérito a esta tesis, pero no como la causa, más bien como contribución al proceso, pues este ya estaba en marcha. Sí acepto que uno de los mayores daños de la dictadura ha sido el de convertirnos en un país de cínicos donde nadie cree en nadie, ni en nada, pero debo reconocerle a Torrijos su contribución al desarrollo de un mayor sentido de orgullo nacionalista y el estímulo a la formación de una mayor clase media profesional, que casi no existía previa su toma del poder, en la época de los grandes gamonales políticos’.

‘Muchos opinan que Panamá se jodió con este gobierno. No comparto esa tesis, aunque acepto que con este gobierno el mal ha alcanzado su cenit histórico’.

‘Mantengo mi propia visión del ‘cuándo’; pienso que sucedió en el periodo de la Patria Boba, durante la Segunda Guerra Mundial y el periodo de post-guerra que se intensifica en los años 1960, cuya situación nos lleva a la dictadura. Fue el periodo cuando los partidos políticos aceleran su degradación, pierden disciplina partidaria, abandonan sus doctrinas (salvo el Partido del Pueblo) y pierden visión de país. Es cuando surgen los grandes gamonales políticos, empieza el populismo y la corrupción de las masas (‘paquetazos’, ‘botellas’, compra de votos, etc.), periodo de recia competencia por el poder político entre la oligarquía criola gobernante, en búsqueda de mayores beneficios para sus intereses particulares. Periodo de la ‘danza de millones’ y el ‘quita y pon’ de presidentes. Periodo en que, como resultado lógico de ser la única institución con orden y disciplina, aumenta el poder de decisión política de la Policía, luego Guardia Nacional, que llega a su máxima expresión con la elección a Presidente del General Remón. Para mí, en ese periodo se jodió Panamá. Situación que no hemos podido superar y, con el nivel de conformismo y desidia que hoy mostramos, no estamos nada cercanos a superarla, por lo contrario, se ha tornando peor’.

‘La Historia tiene el mal hábito de repetirse. Preocupa el paralelismo entre el periodo actual y el de los años 1960, cuando nos jodimos. Existen situaciones similares a ambos periodos, tales como el actual fortalecimiento institucional de las fuerzas armadas, el desprestigio de los partidos políticos y la clase gobernante, resurgimiento de los gamonales políticos y serias acusaciones de corrupción y mal uso de fondos públicos. ¿Qué sucedería si continúa el rumbo hacia autocracia y continuismo? ¿Qué debemos hacer para frenar esa confrontación, violenta, para muchos, que se perfila? ¿Cuándo despertaremos de nuestro estado de amnesia social?’.

Hoy con mayor vehemencia me hago las mismas preguntas. 

martes, 11 de diciembre de 2012


¿Quiénes dirigen nuestra Política Internacional?
EUDORO JAÉN ESQUIVEL
 
¿Quiénes dirigen nuestra Política Internacional?
2012-12-11 — 12:00:00 AM — Como exembajador de la República de Panamá en Italia, Malta, Turquía San Marino y la ONU en Roma no deja de sorprenderme los continuos errores de nuestros gobernantes en materia de relaciones diplomáticas y el aparente desconocimiento de la geopolítica y consecuentes temas críticos en el área del Medio Oriente y el Norte de África.

Cierto es que no me eduque para ser diplomático, pero recibí excelente adiestramiento por parte de funcionarios de Cancillería previo mi traslado a Roma. El tema de la Política de Estado de Neutralidad, que impide tomar partidos en conflictos internacionales entre naciones, siempre tuvo alta prioridad en nuestra preparación También, ya en mis labores, fui testigo de lo bien que preparaba Cancillería a ministros y altos dignatarios de Estado en sus actuaciones en visitas oficiales.

Además, en Roma recibí la afortunada ayuda y colaboración de dos funcionarios de larga data en nuestros servicios de Relaciones Exteriores, el Dr. Horacio Maltez y el embajador Lawrence Chewning Fábrega. El Dr. Maltez, excelente funcionario panameño en nuestra Representación ante la FAO de muchos años, con alta experiencia y conocimiento, muy respetado por los máximos dirigentes de la FAO; hoy, por razones políticas, no labora para nuestra Nación, perdiendo nosotros un excelente funcionario, desatendiendo solicitud, sin precedentes, de los alta dirección de la FAO a nuestro gobierno de reconsideración.

Igual suerte tuve de contar como amigo, asesor y colega al embajador de Panamá ante la Santa Sede, embajador Chewning Fábrega, funcionario de larga experiencia en Cancillería, muy ducho en materia de política internacional de la República de Panamá, que afortunadamente continua al servicio de la Nación por ser Diplomático de Carrera.

El punto en cuestión es que Cancillería siempre ha contado con personal capacitado y de mucha experiencia en Política y Relaciones Exteriores. Sin embargo, los errores cometidos causan perplejidad y preocupa saber qué ha pasado con experimentados funcionarios que ejercían importantes posiciones en los organismos de Cancillería. Nadie espera que nuestro gobernante sea experto en Relaciones Internacionales, pero, eso sí, que esté bien asesorado en temas de relaciones con otras naciones, con especial énfasis en aquellos de naturaleza sensitiva y de manera muy importante sobre cómo actuar al amparo de nuestra Política Nacional de Neutralidad. Basta con considerar una serie de actos y declaraciones recientes que causan una posición delicada ante grupos fundamentalistas del Medio Oriente, que me hace pensar no está bien asesorado.

Observo una secuencia de eventos que hace pensar que la Nación Panameña, en una nueva Doctrina de Relaciones Exteriores en el Medio Oriente, se coloca al lado de Israel y EE.UU. contra las aspiraciones del pueblo palestino. Hay varios elementos de esa situación que causan intranquilidad. Uno, el más serio, representa un cambio drástico inapropiado, de nuestra Política de Neutralidad. Dos, hay fuertes indicios de que este cambio obedece a presiones externas o al pago de favores y no a una decisión soberana. Tres, el cambio puede causar que grupos fundamentalistas extremistas nos ubiquen como sus enemigos, con consecuencias peligrosas para la seguridad del Canal.

Veamos a qué me refiero. Primero, la declaración sobre la hegemonía global de la Ciudad de Jerusalén. Quien aconsejó al presidente demostró crasa ignorancia de la realidad histórica de la Ciudad Santa. Olvidó los 3,000 años de guerra que ha sufrido esa región por disputas sobre su jurisdicción y la de Jerusalén. Disputa que involucra cuatro religiones, amén de los reclamos palestinos. Con razón que el mundo árabe se sintió ofendido.

Luego, en la ONU, votamos en contra de la mayoría abrumadora de Naciones sobre las aspiraciones palestinas de reconocimiento como País Observador. Debimos abstenernos en consonancia con nuestra Política de Neutralidad; sin embargo, fuimos el único país de América que votó en contra, encabezando un grupo de micro-países, (paraísos fiscales y después nos quejamos).

Finalmente, las declaraciones que inculpan a personas afines a Hamas, el grupo que ostenta el poder político en Palestina, de ser los instigadores de los disturbios en Colón, son desafortunadas, por decir lo menos.

Entenderán por qué pienso que estamos en un derrotero peligroso ante los palestinos y sus aliados países árabes. ¿La secuencia de eventos es coincidencia o diseño o ‘chambonada’, dicho en buen criollo?

BANQUERO Y EXDIPLOMÁTICO. 

martes, 27 de noviembre de 2012


De enseñanza del idioma Inglés
EUDORO JAÉN ESQUIVEL
titojaen@gmail.com2012-11-27 — 12:00:00 AM — 

No hay sentimiento más noble que sentirse nacionalista y patriótico. Lo criticable es llevar esos sentimientos al extremo, lo que nos lleva al fenómeno conocido como chauvinismo. Un acto que bien puede ser clasificado como chauvinismo fue la decisión de los gobiernos militares en su inicios de abandonar la enseñanza del idioma Inglés en nuestras escuelas públicas. Según entiendo fue una medida impulsada por Omar Torrijos y Juan Materno Vásquez, si no estoy en lo correcto, ruego me corrijan, pero el hecho prevalece. 
De enseñanza del idioma Inglés

En un acto de nacionalismo patriotero se canceló dicha enseñanza. Presumo, se pensó que enseñar el idioma Inglés era una acto de ‘invasión cultural’ o sumisión al ‘Coloso del Norte’ y con un sentimiento de exagerado nacionalismo, había que romper con los yugos del ‘colonialismo’. ¡Qué grado de insensatez! Se olvidaron de que luego de la Segunda Guerra Mundial con el inicio gradual del proceso de globalización que conlleva la integración de los mercados mundiales, tanto el idioma Inglés, como el dólar americano, pasaron a ser necesarios para el intercambio comercial global; lejos están los días cuando el Inglés y el dólar americano eran símbolos del imperialista yanqui. El Inglés es necesario para poder operar eficazmente en un mundo globalizado e integrado y comunicarnos simultáneamente con personas de diferentes idiomas. Los países inteligentes no se apenan de enseñar Inglés a sus ciudadanos. Esa fobia al Inglés, más que un sentimiento de nacionalismo, asemeja un sentimiento de inferioridad. En nuestro caso, la cancelación de la enseñanza del Inglés en nuestras escuelas públicas ha dado como resultado que nuestro país se encuentra en los niveles más bajo de uso del Inglés de acuerdo a encuestas de empresas internacionales dedicadas a su enseñanzas. Aparte de un resultado colateral al crear una ventaja competitiva a los educandos de las escuelas privadas que continuaron su enseñanza.

Considerando que nuestra inigualable ventaja competitiva en el intercambio mundial de personas, bienes y servicios y dar justo valor a nuestro cacareado lema ‘Puente del Mundo y Corazón del Universo’ nos obliga a hablar buen Inglés. (Enfatizo, ‘buen Inglés’) no hacerlo nos resta competitividad. Fue un error imperdonable. Es por esta razón que estoy sumamente consternado ante la noticia de que Panamá en los dos últimos años está en el penúltimo puesto entre los países menos proficientes en el idioma Inglés. Cierto que se ha tratado de corregir el error introduciendo de nuevo su enseñanza en las escuelas públicas, pero, en otro acto tan equivocado como el anterior, se establece que solo panameños pueden enseñar Inglés. Significa que primero panameños deben aprender un idioma, que nos es su lengua natal, para luego enseñarla a terceros. ¿Es un sistema eficaz? ¿No funcionaria mejor y menos costoso en términos de esfuerzo humano, traer profesores cuya lengua materna es ese idioma, británicos, australianos, canadienses, si por algún motivo no queremos traer gringos?

Ante el panorama anterior, les presento la siguiente consideración. China Continental es hoy la segunda potencia económica global más importante y probablemente será la primera en un futuro no muy lejano. Es nuestro segundo cliente más importante en el Canal. Su influencia en las economías globales tendrá a crecer. Ya se siente la necesidad de aprender su idioma oficial, el Mandarín. Los países inteligentes ya lo están haciendo, ejemplo, la escuelas en New York ya incluyen la enseñanza de Mandarín. En el caso nuestro y siguiendo la línea oficial en la enseñanza del Inglés, ¿tendremos que mandar panameños a Beijing a estudiar Mandarín para que funcionen como profesores de ese idioma? ¿Qué clase de Mandarín aprenderíamos? o ¿aquí se permite profesores chinos?

BANQUERO Y EXDIPLOMÁTICO

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Eudoro Jaén Esquivel
Mobile (507) 6780-7481

martes, 20 de noviembre de 2012


De todo un poco...
EUDORO JAÉN ESQUIVEL
 
De todo un poco...

2012-11-20 — 12:00:00 AM — E XPLORANDO LA LUNA: Las calles y aceras de mi ciudad están hechas un desastre. Tal es la cantidad de cráteres que existen, que manejar en Panamá equivale a un simulacro de expedición en la Luna, salvo que no cuento con un LEV (Vehículo Lunar Exploratorio) se hace muy difícil la proeza. Todo el mundo se queja, salvo el joven ministro del MOP que hace unos días leía en la prensa, declaraba que ‘las calles de Panamá no están dañadas’, aunque más tarde se contradice y dice categóricamente que serán reparadas antes ‘que entre el mes de diciembre’; o sea, muy dentro de pocos días. Como están las calles y la habilidad del Gobierno en resolver problemas, no lo creo posible. Por lo contrario, vaticino en diciembre ‘la Madre de todos los Tranques’, ya sea por decisión ciudadana como represalia pública al mal trato o forzado por el mal estado de las vías, unido al tradicional tráfico pesado de las Festividades de Pascuas de Natalidad.

Debo reconocer que se están realizando obras físicas importantes que deberían resultar, eventualmente, en mejor circulación vehicular y transporte público. Lo que empaña este reconocido esfuerzo es la ausencia de una efectiva programación que aminorara el impacto negativo de la multitud de obras realizadas simultáneamente. Otro gobierno de mayor sensibilidad social lo hubiera hecho.

Si algo demuestran los tranques es la actitud ‘poco me importa’ de este Gobierno hacia el ciudadano común. No solo su falta de prudente planificación de la cronología de realización de las múltiples obras causa los horribles tranques, si no que no ayudan en tomar medidas efectivas que mitiguen las inconveniencias al conductor y peatón, fallan también al no designar personal capacitado permanente en los harto conocidos puntos críticos y horas picos para agilizar el flujo vehicular. Realmente les importan un bledo nuestros malestares.

Todo se realiza al mismo tiempo y a la ligera Se nota que el interés primario del gestor de las obras es programar su terminación para coincidir con la época de elecciones y apostar que nos olvidaríamos de todo este malestar y votaríamos por ellos en agradecimiento. No son tontos, conocen nuestra corta memoria y el refrán ‘masas son veleidosas’. Ojalá me equivoque.

Diálogo o Dilema en Colón

Son muchas las lecciones prácticas que adquirí a través de mi vida académica y profesional. Aprendí, por ejemplo, que si uno desea que se cumpla una labor crítica, se la asigna a una persona concediéndole la autoridad necesaria para realizarla a cabalidad. Delegación y Autoridad deben ir de la mano. Esto último es importante, pues muchas veces delegamos responsabilidades para realizar funciones sin asignar el nivel de autoridad adecuado para que el delegado funcione con eficacia, lo que hace que fracase el intento. Aprendí, también, la realidad del precepto sarcástico que reza: ‘si quieres dilatar una labor o evitar que esta se realice, asígnasela a un comité’.

Esos dos conceptos se aplican a Colón. Mucha gente involucrada, muchos intereses, mucha delegación y poca asignación de debida autoridad, en ambos lados. Es por eso que clasifico el Diálogo de Colón como un clásico caso de ‘ejercicio en futilidad’ y cuando leo en los diarios del momento lo que sucede con el diálogo en Colón, veo que acerté, aunque no se necesita ser un genio para prevenir que el diálogo no conduciría a un final feliz. Todos los anteriores han corrido suerte igual. Ojalá esta vez prevalezca el buen sentido y se busque mejor fórmula para resolver lo que se ha convertido en el Dilema de Colón.

Militarismo

En un artículo anterior, ‘El retorno de los milicos’, advertía el peligro que representa la resurrección del militarismo que estimula este gobierno y el riesgo que representa para nuestra débil democracia.

Definía ‘militarismo’ como ‘injerencia de los militares en el gobierno’ y no hay mejor ejemplo que la injerencia en asuntos netamente de la competencia del Gobierno por parte del comandante de nuestras Fuerzas de Fronteras, quien en toda apariencia se perfila como el ‘Warlord’ de Darién, y peor aún, el emotivo panegírico que en su defensa pronuncian distinguidos ministros de Estado. Después vendrán los lamentos, inclusive de sus defensores, quienes olvidan que ‘mal paga el Diablo a quien bien le sirve’.

BANQUERO Y EXDIPLOMÁTICO. 

domingo, 18 de noviembre de 2012


Militarismo vs Profesionalismo Militar
El Ejercito Chileno mantiene las Haras Nacional donde se cuidan y procrean los caballos que sirven al Escuadrón de Caballería del ejercito que utilizan para fines protocolares, el equipo equino de competencia y sementales que sirven para producir caballos de tiro para el campesinado  chileno, ya que contrario a Panamá, el caballo es lo que es el buey es para el campesino panameño. Para ese ultimo propósito de monta, el Ejercito Chileno importa de Europa animales de la Raza Percherón y contribuir a mejorar genéticamente al caballo de tiro chileno. Me entere que el Ejercito  había traído uno sementales Percherón Belga, ejemplares algo extraordinarios, como efecto resultaron cuando los vi. Obtuve una invitación de visitar las Haras Nacionales y aparte de ver los Percherones, poderosos y hermosos ejemplares, tuve otras experiencias interesantes, una de ellas relacionada con el tema.
El militar que servía de anfitrión era un joven Teniente de Caballería. Me explico que retenía el titulo a pesar que hasta años recientes el Ejercito utilizaba fuerzas de caballería en las zonas desérticas del Norte, pero había reemplazados los caballos por motocross,como las que usan los Linces, lo que encontré interesante.
En nuestras conversaciones me dio una para de informaciones interesantes. Me relato que el Ejercito Chileno mantenía varios institutos de enseñanza superior para capacitar a su cuerpo de oficiales en todo tipo de disciplina académica y que para lograr avanzar de rango, el oficial debía mostrar logros académicos a nivel universitario, por lo que el en ese momento estaba estudiando Ingeniería Nuclear para al graduarse poder aspirar el ascenso a Capitán. En mi época en Chile, las Fuerzas Armadas contaban con un reactor nuclear, razón por el interés del Teniente anfitrión.en la materia En una oportunidad conocí al General Brady que era el Presidente de la Comisión de Energía Nuclear de Chile,.. No se si aun es mantiene el reactor. El grado de esfuerzo académico estaba relacionado con el rango del ascensos. El Teniente me explico que al llegar al grado de General se espera que el oficial alcance logros universitarios al nivel de doctorado en una rama de disciplina académica.
Quise compartir esta experiencia con Uds. para ilustrar mi argumento de que hay una diferencia conceptual muy grande entre el cuerpo de oficiales de nuestros milicos criollos, su metodología de logro de ascensos y cultura militarista y lo que opera en ejercitos profesionales.   

jueves, 15 de noviembre de 2012


Los múltiples peligros del militarismo
Kevin Harrigngton-Shelton en su articulo “ Se esta tratando de politizar algo muy bonito” trata sobre el pretendido aumento a los jefes de nuestras Fuerzas Armadas y toma como ejemplo de lo delicado que puede ser la relación de los Gobernantes con sus militares, el incidente histórico del asesinato en 1170 de Thomas a Becket, Primado Católico de Inglaterra, Consejero y antiguo amigo de confianza del Rey Enrique II, acto cometido por sus esbirros, quienes el Rey en su posterior humillante acto de arrepentimiento publico ante la tumba del Obispo Mártir  los acusa de haberle “malinterpretado” (“Mal paga el Diablo a quien le sirve bien”). El incidente ilustra lo que se puede describir como una actitud servilmente sumisa de los subordinados a su jefe. Ese evento trajo a mi mente otra situación similar de mas cerca a nuestros tiempos.

Se trata de un incidente histórico en la República Dominicana durante la época del Generalísimo Leonidas Trujillo. A “Chapita”, como se le conocía a sus espaldas,  le encantaba “acercarse al pueblo” y efectuaba giras por el país,  por supuesto,  acompañado por manzanillos, guardaespaldas y un extenso séquito militar.

Cuentan que en una de sus giras, Chapita paro a visitar la Alcaldesa de un pueblo vecino a la frontera con Haiti. Se poso en una hamaca y entre trago y comida se enfrasco en una conversación con su anfitriona, pidiéndole le informara sobre los mayores problemas del pueblo para que el los resolviera. La Alcaldesa le explico que su mayor problema era los inmigrantes ilegales haitianos, que cruzaban la frontera y les robaban el pan de la boca, quitandoles los trabajos en los cañaverales que eran la fuente de ingreso principal de los campesinos de la región  Recordemos que existía y puede que aun exista un rencor del dominicano hacia el haitiano, recuerdo de la dominación de la isla por muchos años de estos últimos y el mal trato que los primeros recibieron.
Chapita, que ya tenia sus buenos tragos, rodeado de manzanillos, guardaespaldas y séquito militar se volteo y le dice a su audiencia “ A esos hijos de puta haitianos hay que darles una buena lección cortandoles las cabezas a todos”, Dicho esto callo en un estupor etílico  En ese momento el militar de mas alto rango se voltea antes sus subalternos y les dice “Oyeron lo que dijo el Jefe”, “Bueno, manos a la obra”. Esa noche solo se escucho el sonido de los machetes y se estima que decenas de miles de haitianos perdieron sus cabezas.
Al día siguiente los militares orgullosamente se presentaron ante Chapita,  quien al despertar se genera un dialogo que pudo haber sido  mas o menos así:
Chapita  “Muchachos, buenos días  ¿como están las cosas?. A los que los militares responden, “ Misión cumplida”  Chapita sorprendido  pregunta, ¿Cual misión  Y recibe la respuesta “Bueno,jefe, las que nos ordeno anoche” ¿Cual, coño? Bueno ,"como ordeno, le cortamos las cabezas a miles de esos hijos de puta haitianos. Chapita grita “ "Imbéciles, si solo era una expresión de borrachera, como diablos se le ocurrió semejante locura”, pero el daño ya estaba hecho. Ese es uno de los peligros del militarismo llevado a extremos graves de servil sumisión.
Lo anterior sucedió.  Se estima que murieron decapitados alrededor de decenas de miles de haitianos, Se formo un gran escándalo internacional que forzó a Chapita al pago de compensación al Gobierno haitiano. Dicen que Trujillo se vanagloriaba que el negocio le había salido relativamente barato a $10.00 por cabeza.